



Perfumada frondosidad que esconde los tesoros evocados en las noches de verano. Abrigo suave, en las mañanas de invierno, para el cálido sueño que escapa como vapor. Descubre la inquietante certeza del nexo natural con la vegetación, hoja, flor, enredadera. Selva, bosque, pradera. Olas del embravecido mar, asfixiante negrura de las profundidades, espuma que acaricia la orilla.